viernes, 6 de septiembre de 2024

Robles y Kabbabie: Un Amor Ardiente

     Era un Lunes normal, llegaba temprano para hacer las guías de estudio de mis estupidos estudiantes. Todos los días, levantándome a las 5 de la madrugada, solo para venir a trabajar. Llegue a mi salon, B311, para encontrarme con mi compañero de trabajo, Mr. Kabbabie, y los mismos tres chamacos pendejos de siempre. Malditos vagos, siempre muy ocupados jugando ajedrez. Mr. Kabbabie se dio la vuelta para saludarme, "Buenos días, Robles, solo estaba echándole un vistazo a estos niños." dijo Kabbabie sonriendo como siempre. "Esos inútiles, cada vez mas irresponsables. Tantas consejos de vida que les dio y ninguno parece hacer efecto." comente algo irritado. "Oh vamos, la vida no es tan mala." dijo con una leve sonrisa. Ese idiota, siempre tiene una forma positiva de ver las cosas. De cierta manera, sabe como ponerme de buenas. Esa estupida sonrisa puede hacer de mi día el mejor. Sonó la campana y Kabbabie se tuvo que ir. "Te veo en lunch." dijo despidiéndose guiñándome el ojo. Los días serian mejor si tan solo se pudiera quedar todo el tiempo. Y ahora, con este estrés y cansancio me dispuse a empezar mi clase. Estas iban a ser las 3 horas mas lentas y aburridas de mi vida.

    Finalmente era la hora de comer. Estaba muerto de hambre y necesitaba un descanso. Las primeras clases fueron un dolor de cabeza, puros idiotas que no piensan. Fui a calentar mi comida cuando me llego un mensaje de texto. "Te veo en mi clase" - Kabbabie. Rápidamente saque mi comida del microondas y hice mi camino a la clase B310. Estos 30 minutos de descanso no son suficientes para pasar el tiempo con Kabbabie. Llegue al salón y ahi estaba el, sentado en su silla comiendo. Me senté a su lado y empezamos a hablar de ningún tema en particular. "No me lo tomes a mal pero, pensé que ya tenias hijos." dije un algo sorprendido por lo que acababa de aprender. "La verdad no es algo que me interese en estos momentos." Kabbabie respondió. "Y no estas casado o algo así?" pregunte queriendo saber un poco más sobre el. "Si tengo esposa pero nunca a surgido nada realmente." dijon Kabbabie con una cara que parecía tener una pizca de vergüenza. "No es por nada pero eso me suena a joto de closet." dije bromeando con el. El se quedo callado y el ambiente cambio a ser mas denso. Rápidamente sentí que lo arruine y no sabia que tema sacar para olvidarnos de lo que dije. Por que se quedo callado? Realmente era gay? Mientras mi cabeza buscaba una respuesta Kabbabie finalmente hablo. "Por que no nos besamos para ver?" dijo seriamente. Pense que estaba jugando hasta que voltee a verlo. Su cara era seria y estaba demasiado cerca. Antes de que pudiera quitármelo de encima su boca estaba en la mía y nos estábamos besando. Y así fue por un par de segundos que se sintieron eternos. Antes de que pudiera decir algo, sonó la campana y salió corriendo. "Que mierda acaba de pasar?" me pregunten a mi mismo, muy confundido por todo. 

    El resto del día no podia sacarme nuestro beso de la cabeza. La imagen de su boca en la mía se reproducía una y otra vez volviéndome loco. No soy gay, lo juro! Pero había algo de ese momento que me hacia pensar lo contrario. Hoy era un nuevo día, pero eso no garantizaba que seria mejor que el anterior. Llegue a mi clase y ahi estaba el. La tension era tan densa que se podia cortar fácilmente con un cuchillo. "Buenos días Robles" saludo Kabbabie pero la verdad no tenia ganas de hablar con el, no después de todo el lio emocional que me esta haciendo pasar. "Que te parece si olvidamos todo lo que sucedió ayer? Lamento haberlo hecho, se que fue un movimiento muy inapropiado." comentó después de ver que no responde a su saludo. Olvidarlo? Como espera que olvide ese momento? A pesar de todo lo que estaba pasando, no quería olvidarlo. Fue algo muy mágico como para solo dejarlo atrás. Antes de que más estupideces pudieran salir de su boca, lo agarre de la camisa y lo bese. Esa sensación volvió a mi. Ese sentimiento de felicidad y sobre todo seguridad llenaba todo en mi. Después de un rato nos separamos y sonó la campana para dar inicio a clases. "Te veo luego." Kabbabie se despidió, con una pequeña sonrisa y con un rubor en sus mejillas. Tal vez esta semana no seria tan mierda como pensaba.

-John Lemon

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